A todos nos ha pasado en alguna partida, de repente, dejamos ir una continuación que nos daba ventaja(o al menos luchar por ella) y la jugado ni nos pasó por la cabeza. ¿Porqué hay ideas que sencillamente no consideramos? A que se debe esa ceguera ajedrecística. En realidad las razones son varias, yo hoy solo me voy a concentrar en una. Muchas veces no tomamos en cuenta esa jugada que nos permite obtener algo más de la posición, sencillamente porque en nuestros subconsciente contradice los dogmas aprendidos, de tal manera que por “reflejo” descartamos dichos planes.
Veamos esta posición:

Esta es una partida Szabo-Fischer, Buenos Aires 1970. El negro acaba de jugar 1.Cd4,... . De entrada entendemos que el negro esta mejor, sus piezas son más activas(comparen las torres!), sin embargo, de ahí a conseguir ganar parece haber mucho trabajo y aún así no se ve claro. El genial norteamericano hace ahora algo que muchos de entrada no consideraríamos. 1...,Axd4 ¿qué es esto? ¿no se supone que mis alfiles(A+A) en una posición abierta son mejores que su A+C? agreguémole a eso que quienes juegan fianchetos adoran su alfil enfianchetado, por aquello de que "el alfil en fiancheto es como un dragón en su cueva que dispara su fuego de lejos" como dijo alguien por ahí. La partida siguió: 2.Txd4, Axb5 3.Te1,Cb3 4.Tb4,Cxc1 5.Txb5,Ce2+! un "detalle" importante, como lo apunta Shereshevsky, en su libro Estrategia en el final de juego, "todos los peones están en una misma ala, lo cual favorece ligeramente al bando que tiene el caballo", ¿fue este el detalle que llevo a Fischer a jugar 1...Axd4?. Fianlemente, después de 6.Rf1,Cc3 7.Tc5,Td8 8.Ah3,Tdd2 9.Tc8+,Rg7 10.Te3,Cd1! con posición ganadora del negro.
Ahora veamos este ejemplo Kreiman-Yermolinsky, Abierto de Chicago 1996:
En su libro "El camino hacia el progreso" Yermolinsky comenta: "las blancas acaban de jugar 13.h4,... y la acción comienza a desarrollarse cerca del rey negro. Me hubiera gustado contragolpear con ...c5, pero no parece que tuviera tiempo de prepararla. Si 13...,Dc7 entonces 14.h5,... y ya se amenaza 15.hxg6,hxg6 16.Cxg6,... .Después de una profunda reflexión me di cuenta de que las negras necesitan disminuir la presión: 13...,Axe5! la idea detrás de este cambio esta un calculo concreto de variantes para asegurar que los agujeros en casillas negras pueden ser tapados, pero también una valoración correcta de la posición en la que el caballo negro en d5 queda muy bien colocado. 14.Txe5,Dd7 15.h5,f6 16.Te1,Tfe8(16...,g5!?) 17.f3,Af7 y "las negras se defendieron exitosamente".
Pero para que vean que en Costa Rica también hay calidad, en la última olimpiada se jugó una partida que ya por si misma es histórica. Nuestro campeón nacional, MI Mauricio Arias, jugaba contra el subcampeón mundial GM Vaselin Topalov. Llegando a la siguiente posición:

La partida está más o menos igualada. Topalov quien lleva blancas acaba de jugar 30.b5,... con la obvia idea de colocar su caballo en c6 lo que le otorgaría clara ventaja. El MI Arias contestó 30....,Axe5! ; hace unos meses pregunté a Mauricio sobre esta partida y él me dijo que Topalov había aceptado haber pasado por alto esta jugada, sencillamente no consideró que su caballo de e5 se pudiera cambiar por el alfil de g7. La idea es prácticamente la misma de la partida Kreiman-Yermolinsky. El caballo negro en d5 se puede sostener fuertemente y convertirse en un baluarte que "compensa" la pérdida del alfil de fiancheto. Nuestra historia continuo: 31.Axe5,Tc4 32.Da7,e6 33.Ad4,Db8 34.Da3,Tdc8 35.Ae5,Db7 36.Dd3,De7 37.b3,Tc2 38.Aa1,Dc5 hasta aquí el maestro Arias mantiene una posición igualada, donde incluso algunos módulos le dan algo de ventaja jugadas atrás. En este momento Topalov se equivoca 39.Dg3?,.... era mejor 39.Ad4,... manteniendo la igualdad, aunque agrego que la posición negra es más agradable de jugar, no me importa lo que digan los engines. El negro contestó 39....,Dc7? dejando pasar 39....,Cc3 que le daba ventaja decisiva. Finalmente jugadas más adelante Arias fue quien se equivocó y Topalov no perdonó para dejarse el punto entero.
Moraleja final, los cambios de piezas NUNCA son rutinarios, hay que abrir bien nuestras mentes(talves liberarlas sea un término más apropiado) porque a veces esas piezas que consideramos intocables son las que hay que cambiar. Para ello es indispensable trabajar duro en la valoración de posiciones.